domingo, 10 de diciembre de 2017

...Y LLEGÓ DICIEMBRE

Ya estamos en diciembre y una vez hecho el montaje del Misterio, tan solo nos quedan dos actividades por realizar y que cada año son las mismas, el almuerzo de Navidad que este año lo celebraremos en el restaurante "Arte Serrano" el día 14 y por último la "Polvoroná", que es la reunión la hacemos en la sede social el día 20, donde cantamos villancicos populares ceutíes y degustamos los típicos productos navideños caseros.
En fin, acabamos el año social con mas o menos incertidumbres y algo de desanimo por las situaciones que se han producido en este.
Pero bueno felices por haberlo finalizado, con la satisfacción de haber cumplido con todo lo que nos propusimos al inicio del mismo. 
Os deseamos a todos Felices Fiestas de Navidad y Año Nuevo 2018 pleno de salud y prosperidad.

martes, 28 de noviembre de 2017

ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE SOCIOS

La Casa de Ceuta en Cádiz, ha celebrado la tarde del pasado lunes día 27 su anual asamblea general ordinaria de socios en la cual rindió cuenta a los asociados de la marcha de la asociación durante este año de 2017. Al no haber quórum se comenzó a las 19:30 h., en segunda convocatoria, siendo los asistentes en un número reducido.
En primer lugar dio la bienvenida a los presentes el presidente De la Yeza quien agradeció la asistencia al órgano máximo de la Casa como es la asamblea de socios, en la cual exponen todas las realizaciones y cumplimientos acordados en la anterior, así como la presentación de las cuentas anuales y actividades que se desarrollaran en el próximo año.
Inicio el secretario Sr. Duro con la lectura del acta anterior dando cuenta de todo lo expresado en el mismo y el haberse hecho pulcramente su cumplimiento, aprobándose por unanimidad el haber cumplido con todas sus expresiones.
Acto seguido el tesorero Sr. Herrera continuó comentando el balance del cual fue desglosando sus partidas, aseverando que han sido los gastos similares a los del pasado año, pues la línea seguida fue de continuidad en austeridad ya que al haber tenido retraso la llegada de los fondos destinados por la Ciudad, han sido precavidos para no endeudarse, cosa que llevan muy a raja tabla. Fueron aprobadas por unanimidad y en cuanto al presupuesto para el próximo año de 2018, planteándose muy someramente pues no quieren que se produzca otro desfase como ha sucedido en el año presente al haber recibido la asignación anual con retraso. Intervino el presidente para matizar más la propuesta que fue entendida por lo socios y aceptaron el examen de las mismas.
En el punto cuatro nuevamente el secretario dio lectura a la memoria de actividades que han realizado y se ha cumplido en las programadas en los cuarto trimestres, a excepción de dos que por fuerza mayor se anularon. En todo caso han superado a las realizadas en el pasado año. Hubo conferencias, exposiciones varias y convivencias además de la celebración de las fiestas locales ceutíes, que tras ser relatadas el presidente las desglosó numéricamente para que se observara la diferencia con las de 2016. En cuanto al programa de actividades del nuevo año expresó el presidente al igual que en otros puntos, se seguirá la tónica de ir programándola trimestre tras trimestre, ya que al ser un número elevado no se pueden organizar con tanta antelación como es un año, y además sin saber con qué medios crematísticos totales se van a contar, con respecto al punto de tesorería.
Para finalizar el Sr. De la Yeza hizo el informe, dando cuenta y haciendo alusión a los años de andadura que lleva la Casa y sentirse satisfecho junto con la directiva, de la realización y desarrollo de las actividades, al igual que el reconocimiento que tienen de autoridades ceutíes e invitados a los actos como han sido conferenciantes y expositores, y  que esperan continuar dando a conocer la tierra caballa en esta capital gaditana.

sábado, 11 de noviembre de 2017

LOS REGULARES: UN CUERPO DE EJERCITO EJEMPLAR

El viernes diez de noviembre ha pasado por el Aula de Cultura de la Casa de Ceuta en Cádiz Don Enrique Ávila Pérez, que ha desarrollado el tema " La creación de las fuerzas regulares: la necesidad hecha virtud". El acto contó con la asistencia del coronel Caballero Echevarría, hasta hace poco comandante militar de Cádiz y director del CEFOT-Il.
Es Enrique Ávila licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, Secretario de la UNED de Ceuta y presidente de la Asociación de Amigos del Museo Específico de Regulares. También es militar retirado, ya que perteneció a las FFAA de 1972 a 2009, Suboficial Mayor en Alhucemas, Melilla y Ceuta, muy ligado a la enseñanza militar, formación de tropa y marinería, coordinador de las Jornadas de Geopolítica y Geoestratégica mantenidas entre la COMGECEU y la UNED.
Tras la presentación del conferenciante por el presidente de la Yeza, comenzó Ávila Pérez exponiendo que la historia del Cuerpo de Regulares ha sido ciertamente investigada pero que, curiosamente, se ha publicado muy poco sobre el tema. Recalcó la importancia del Cuerpo, por el que la casi totalidad de los oficiales de mayor rango del arma de Infantería han pasado durante mayor o menor espacio de tiempo, no ya solo por su gloriosa historia (es el Cuerpo más condecorado del Ejército Español), sino por su eficiencia militar.
Resaltó el conferenciante que, así como todos los imperios que en el mundo han sido han utilizado tropas extranjeras, tales tropas tenían un papel secundario o auxiliar, ya que el papel principal  lo representaban unidades de la nacionalidad base del imperio o nación en cuestión, ya desde los ejércitos macedonios de Alejandro Magno hasta los askaris encuadrados en los ejércitos coloniales franceses o ingleses. Por el contrario, las fuerzas regulares fueron concebidas por D. Dámaso Berenguer y Fusté, su fundador, como el núcleo duro o parte esencial del ejército de operaciones español de Marruecos. La razón de esta peculiaridad insólita estriba en las circunstancias históricas en las que se desarrolló la pacificación e implantación del Protectorado Español, circunstancias difíciles de un período turbulento de la historia de España que hacían muy difícil el mantenimiento de un ejército compuesto por nacionales españoles en un territorio hostil y sumamente peligroso como era Marruecos en general y el Rif en particular, donde las bajas eran el pan nuestro de cada día, desde el barranco del lobo hasta la rebelión de Abdelkrim-el-Jatabi. La creación de las fuerzas regulares fueron, sin lugar a dudas, un éxito indiscutible de Dámaso Berenguer, mejor organizador que soldado, que lucho con denuedo por sacar a flote su idea, pese a las numerosas zancadillas que sufrió en Melilla por parte de aquellos envidiosos, carentes del talento del que fue dotado el entonces teniente coronel de caballería, destinado en la Comandancia General de aquella plaza de soberanía. Se dice que un soldado regular equivalía a tres: el soldado que era, al nacional español al que sustituía, y el que tenía el enemigo de menos.
No solo combatientes en la pacificación de Marruecos, sino también en la Guerra Civil Española, se les ha denostado en ciertas esferas por luchar con saña, saquear, etc, durante ésta última, y aunque tales facetas les sean imputables, hay que decir que eran tropas cuya idiosincrasia les hacía inconcebible la rendición, que para ellos equivalía a una muerte segura : ni ellos daban cuartel ni lo esperaban del enemigo. El botín era tradición de estos guerreros natos, y desde el principio, el ejército supo respetar su religión y sus tradiciones, una razón básica de la lealtad demostrada a sus oficiales españoles, a los que se sentían muy ligados y en los que confiaban. Vivían de acuerdo a una especie de bushido, código del honor de los samurais japoneses, en versión norteafricana.
Acabada la exposición, contestó a las preguntas de los asistentes que, muy interesados por algo tan ligado a Ceuta, acogieron la intervención de Enrique Ávila con fuertes aplausos. Tras la palabras de agradecimiento de De la Yeza, éste le hizo entrega de un recuerdo de su paso por la Casa, invitándole a continuación a firmar en el libro de honor de la asociación.

jueves, 2 de noviembre de 2017

UN AÑO MAS, FESTEJAMOS LA MOCHILA

Efectivamente, el miércoles uno de noviembre, día de Todos los Santos (los "tosantos", como popularmente se le denomina en Cádiz), festividad religiosa unida en nuestra Ceuta natal a la tradición de "La Mochila", la Casa de Ceuta en esta Bahía de Cádiz, siguiendo su norma de celebrar las fiestas tradicionales ceutíes a la usanza de la patria chica, concentró a un grupo de socios especialmente entusiastas de las costumbres de la antigua Septem Fratres para disfrutar de una jornada al aire libre y en lugar arbolado, como se viene haciendo en Ceuta desde tiempo inmemorial.

 Al igual (o casi) que el año pasado, se eligió un pinar de los varios existentes en el término municipal de Chiclana de la Frontera, en el Poblado de Sancti Petri, muy próximo a una de las muchas playas que el litoral chiclanero ofrece a naturales y foráneos, los miembros del grupo adheridos a la actividad, que estaba programada también como siempre, y tras una concentración previa en un punto de todos conocido al objeto de evitar despistes para aquellos poco expertos en tales andurriales, puesto que el desplazamiento, también como siempre, era a base de vehículos particulares, lo que obviamente limita mucho las libaciones de los conductores, pero todo sea en aras de la economía asociativa.

Tras disponer mesas y sillas playeras, todavía muy a mano dada la tardanza en la llegada del otoño atmosférico, y dada la hora alcanzada después de todo lo relatado anteriormente, se procedió a cubrir las mesas citadas con todas las viandas aportadas por el colectivo, junto con las bebidas refrescantes correspondientes, cuyos colores iban del amarillo pálido al rojo violáceo y, sin solución de continuidad, se comenzó a dar buena cuenta de ellas, demostrándose una vez más el buen apetito de los allí congregados. Al final de la pitanza, y para seguir la tradición, exhibición de las “talegas” aportadas por las señoras, algunas bordadas hace algunas décadas, y reparto de frutos secos típicos de temporada, y una vez entonadas algunas coplillas propias de la ocasión, un paseíto por el pequeño acantilado próximo y playa solitaria que invitaba al mismo e incluso baño de uno de los participantes, conocedor del litoral en concreto donde nos hallábamos.

Una vez se volvió al campamento, fotos de familia y recogida de muebles playeros y otros enseres para embarcar en los correspondientes turismos para la vuelta hacia Cádiz, despedidas mediantes y recordatorio de las actividades próximas para los mas olvidadizos. Hasta el año que viene, D.m.

martes, 24 de octubre de 2017

CENA DE CLAUSURA DE LA XVII SEMANA CULTURAL


Siempre como final de las semanas culturales, solemos hacerlo con una cena de clausura y en esta edición, se organizó para la noche del sábado día 21 que sería el cierre de las jornadas y cumplir con la semana expresada de conferencias y charlas que se habían programado y a la que le dimos en llamar “Ceuta Patrimonial” visitándonos como siempre, estudiosos de la historia pasada de la Ciudad Autónoma que dicho sea de paso, fueron del agrado de los asistentes amen de los comentarios que les hicieron a nuestro presidente los actuantes que como siempre, se habían sentido plenamente “en su propia casa” aún sabiendo que a su llegada habían tomado posición de la Casa de Ceuta en Cádiz.

Pues bien en un céntrico restaurante del paseo marítimo gaditano concretamente el “Arte Serrano”, dimos buena cuenta de los platos que nos presentaron, desarrollándose la cena en hermandad, donde como cada clausura figuró la tarta de celebración, adornada con el cartel anunciador de este año que como ya es costumbre se suele plasmar en todas las cenas de clausura.

En esta ocasión no asistieron autoridades invitadas, pesamos que por motivos de agenda, y en cuanto a los asistentes se pudieron contar menos que en otras ocasiones.
A los postres el presidente De la Yeza se dirigió a los congregados indicándole la satisfacción sentía por la semana tan interesante que se había expuesto y agradecer a los asistentes el haber estado presente durante los cinco días de duración y de esa manera, dar más esplendor con su interés, teniendo el reconocimiento de los ponentes por el interés mantenido durante todas las jornadas en las conferencias.
Tras esta alocución del presidente, levanto su copa para brindar con todos, por  la Casa, Ceuta y Cádiz, tras lo cual, estuvieron departiendo unos minutos para antes de la llegada de media noche se dio por finalizada la cena de clausura.

Esperamos que el año próximo, tengamos una nueva semana tan interesante como la que hemos mantenido en el presente.

sábado, 21 de octubre de 2017

EL GARUM DE SEPTEM FRATRES

Con este mismo título, el doctor Darío Bernal Casasola ha pronunciado una conferencia en el ámbito de la XVII semana cultural de la Casa de Ceuta en Cádiz, concretamente en su quinta jornada, este viernes, veinte de octubre.
Este conocidísimo arqueólogo ceutí es catedrático de la Universidad de Cádiz, según la presentación efectuada por el presidente de la Yeza, como hace con todos los conferenciantes y pese que, en este caso como en otros, Bernal Casasola es conocido en la Casa, si bien hace varios años que no contábamos con sus siempre documentadas intervenciones. También son conocidos sus trabajos en Baelo Claudia, Itálica, Pompeya y en la misma Ceuta, por solo citar algunos. Es especialista en Arqueología Clásica y en Historia Económica de la Antigüedad.
Comenzó su exposición comentando el largo pasado de Ceuta que incluye períodos prácticamente desconocidos por falta de evidencias arqueológicas, sin duda debidas a que las sucesivas civilizaciones que por nuestra ciudad han pasado, han destruido casi completamente los restos de las anteriores, precisamente por el hecho de ocupar exactamente los mismos lugares, es decir, el asentamiento de Ceuta a lo largo de la Historia se han erguido exactamente en el mismo sitio.
Se conoce el hecho de la existencia de una larga tradición pesquera y del salazón en la zona del Estrecho, concretamente la fenicio-púnica que los romanos supieron aprovechar y explotar hasta límites insospechados utilizando la extensión de su imperio y su capacidad organizativa. Su dominio tanto de Hispania como de la Mauritania Tingitana les permitió establecer importantes factorías de salazones a ambos lados del Estrecho. La falta de evidencias antes citada ha llevado a nuestros arqueólogos a excavar en Tamuda, cerca de Tetuán, donde se ubicó un campamento legionario junto a una factoría de salazones (tampoco había evidencias fenicias hasta que se descubrió el yacimiento existente junto a la catedral ceutí). Las monedas encontradas ayudan como siempre a conocer factores importantes de aquellos tiempos, como estas actividades económicas, además de otras como las divinidades reverenciadas por las distintas comunidades, como Isis, diosa egipcia importada por los romanos, a la que invocaban los pescadores y marineros en general como hoy día nosotros lo hacemos con nuestra Virgen del Carmen.
Pasando ya al asunto del garum en concreto, Bernal Casasola expuso que el mismo nunca fue una receta única, sino que había tantos garum como lugares de producción ya que, aunque el proceso fuera igual o muy similar, los ingredientes añadidos producían sabores muy diferentes, nada tiene por tanto que ver, en lo que al paladar se refiere, el garum de Baelo Claudia con el de Pompeya, o el de Ceuta (cuando se descubra la receta), por poner algunos ejemplos. Siguió explicando que del tratamiento aplicado al pescado salían dos gamas de productos muy distintas, que han seguido evoluciones muy diferentes: en primer lugar el salsamentum, o pescado salado, que se sigue produciendo en la actualidad en casi todo el mundo, y el segundo, objeto de la conferencia, que son las salsas de pescado. Esta última gama desapareció, como otras muchas cosas, tras la conquista de estos territorios por los seguidores del Profeta, allá por el siglo VII.
Este tipo de productos, tanto el garum como el aleq (especie de paté) derivados ambos del mismo proceso, no deben ser vistos como “delicatesen” del rincón del gourmet, sino como productos de uso generalizado: es que se cocinaba con garum. Su explicación, la sal. Usar garum era la forma más sencilla en aquel entonces de tomar la sal necesaria para el organismo, por mas desprestigiada que esté hoy día por mano de nuestros galenos. Ello con independencia de su alto valor nutritivo. El garum se producía utilizando como base todos los elementos del pez excepto la carne, se le añadía sal y se removía durante tres o cuatro días, procediendo a machacar la mezcla y extrayendo por un lado el garum (al que se le añadían ingredientes como miel, vinagre o lo que fuese, según la norma del lugar), y por otro lado el aleq, un paté de pescado. Este proceso producía niveles de calidad muy distintos, con diferencias de precios casi abismales, los más caros ya se entiende que quedarían reservados para las clases pudientes del imperio. Sabemos que las recetas romanas (hay literatura al respecto) casi todas incluyen garum como elemento esencial.
La extensa conferencia del doctor Bernal, documentadísima como siempre, levantó fuertes aplausos una vez terminada su intervención y tras responder a algunas preguntas de los asistentes dado el interés despertado por su exposición. Tras agradecerle su participación en la semana cultural, el presidente de la Yeza le hizo entrega de un recuerdo de la jornada, participándole el deseo de volverlo a ver en nuestra tribuna.

viernes, 20 de octubre de 2017

VIVIR EN CEUTA EN EL SIGLO XIV

Este ha sido el título de la conferencia pronunciada por D. Fernando Villada Paredes, arqueólogo municipal de la Ciudad Autónoma de Ceuta, en la sede de la Casa de Ceuta en Cádiz el jueves, diecinueve de octubre, intervención programada para la tercera sesión de la XVII Semana Cultural de la referida asociación.
Honró la jornada con su asistencia el Tte. Coronel de la Guardia Civil D. José Antonio Carvajal Cantarero, en representación del Coronel Jefe de la Comandancia de Cádiz, D. Alfonso Rodríguez Castillo.
Tras la presentación del conferenciante realizada por el presidente de la Yeza, aunque ya el primero nos ha ilustrado en otras ocasiones con la exposición de sus investigaciones en ese apasionante campo de la arqueología, comenzó Fernando Villada informando que en esta ocasión no iba a darnos noticia de sus últimos trabajos, como había venido realizando en anteriores ocasiones, sino que iba a "tirarse a la piscina sin mirar si había agua" cambiando el tema y el formato, ya que iba a describirnos un viaje a la Ceuta del siglo XIV de la mano de un personaje andalusí como fue Ibn al - Jatib, quien al término de su visita expuso su admiración por la ciudad, de manera muy poética, así como señalando el amor que sus habitantes sentían por ella, que " la hacían preferible incluso a la Meca o a Medina", lo que para un musulmán era prácticamente una blasfemia.
Este Ibn al - Jatib al - Samani, nacido en Loja de familia árabe fue un famosísimo personaje de Al - Andalus fue polígrafo, llegando a ser visir del reino nazarí de Granada, en una época en que Meriníes y Nazaríes se disputaban la herencia del cénit de lo que fue la España musulmana bajo el esplendor del Califato de Córdoba, ya desaparecido a esas alturas de la historia.
Según parece, viajó a Ceuta en noviembre de 1371 huyendo de Granada, donde se le tachaba de traidor, siendo recibido por el gobernador Merínida con grandes honores, tras fondear su embarcación en la ensenada norte, entrando a la ciudad por la Puerta de Santa María (nombre adoptado por los lusitanos para dicha puerta tras la conquista, por ser por la que entró nuestra Patrona), según se cree. Se hospedó en el palacio del gobernador, de un lujo sorprendente incluso para alguien como él. Admiró las ricas telas que se vendían en las abarrotadas calles de la medina, así como las vasijas, calderos, etc…, todo ello manufacturado en la ciudad. Visitó la mezquita aljama, que contaba con 22 naves, cosa muy poco corriente en la época, construida sobre una antigua iglesia cristiana, deteniéndose en su rica biblioteca (Ceuta contaba con industria papelera y se elaboraban muchos libros). Pasó por la Madrasa, algunas de cuyas piezas, tras permanecer en el Museo de Cádiz, han vuelto a la plaza. Pudo ver algunos de los 360 funduqs existentes, como Funduq al – Kebir (almacén de cereales) o Funduq Ganim (de tres pisos y veinticuatro habitaciones, para hospedaje de viajeros).
Se sorprendería nuestro refugiado-viajero con el sistema de evacuación de aguas existente en Ceuta, insólito en la época, así como la presencia de letrinas en todas las casas, otra cosa muy poco frecuente en aquel entonces. Saliendo por la puerta califal pasaría a los arrabales, donde trabajaban los curtidores y los alfareros en evitación de molestias para la población de la medina (malos olores, humos) y llegaría a Al - Mansura, ciudad Merinida que tenía de todo, incluso su propia medina, probablemente erigida para vigilar o disuadir al grueso de la población de veleidades insurreccionales, pudiendo observar las prácticas de tiro de los arqueros, de excepcional habilidad los por entonces allí existentes. Lástima que al final de su viaje en busca del sultán acabase asesinado en una cárcel de Fez aquel poeta, polígrafo, intelectual y hombre de gobierno que tanto ponderó en sus escritos la belleza e importancia de la Ceuta del siglo XIV.

Terminada su intervención, el presidente le hizo entrega de un recuerdo de su paso por la semana, acompañado por los aplausos de los asistentes. Así mismo, de la Yeza invitó al Tte. Coronel de la Guardia Civil a firmar en el libro de honor, como todos los invitados que visitan la Casa por primera vez.